Quiero ser clara en el
hecho de que realmente no considero que sea ese tipo de personas difícil de
complacer, no me considero demasiado hater,
pero supongo que soy un poquito exigente (entre los límites de lo sano) sobre
todo cuando se trata de libros y aunque nunca suelo decir que un libro es una
porquería, sino que intento ver el lado positivo y soy generosa con mis
puntuaciones en Goodreads, la verdad son pocos los libros que realmente me apasionan
y me hacen tener momentos de fangirl como me está sucediendo ahora con los
libros de Patrick Ness.
Sé que probablemente
están completamente hartos de lo mucho que menciono este libro, incluso yo
siento una pisquita de culpa cuando lo vuelvo a mencionar, porque creo que hace
meses que no pasa una entrada en la que no diga algo de Patrick Ness, y si no
lo digo les apuesto lo que quieran a que mínimo lo pensé y decidí no ponerlo
para no ser pesada.
Por esa razón el día de
hoy traigo una entrada que con un poco de suerte logre calmar mis ansias y así
beneficiarnos tantos ustedes como a mí, y por fin descansar un poco de Patrick
Ness, y es que me resulta bastante torpe que encantándome el libro lo mucho que
me encanta no tenga una entrada hablando de él, y eso me hizo pensar que soy
obsesiva compulsiva con la organización y seriedad del blog, porque a veces
planeo mucho las entradas y las imágenes y no le doy lugar a entradas un poco
más libres e incluso improvisadas sobre los libros que realmente me importan,
como por ejemplo ya me ha pasado con “En la Línea Recta” o con “Bajo la Misma
Estrella” que son libros que saben que me gustan, pero a los que no les he
dedicado ni una miserable entrada, y no quiero que esto me pase con Patrick
Ness.
Así que como estaba
diciendo, no son mucho los libros que me han fascinado e influenciado tanto en
mi vida, es más, es probable que aunque en estos años ha habido tantos y tantos
libros que me han gustado, creo que desde Bajo la Misma Estrella ningún otro
libro me ha logrado conquistar de semejante manera.
Pero eso ha cambiado….¿Por
qué?
Porque he encontrado el
que es probablemente el libro más fascinante en la historia de los libros
fascinantes del mundo mundial.
Y aunque ya dije que no
le había dedicado ninguna entrada, en realidad no es del todo cierto, ya que de
hecho sí hice la reseña casi inmediatamente después de leer el libro la primera
vez, pero, como les dije en esa misma entrada, el libro tiene demasiadas cosas
que no les podía decir en una reseña, porque es esa clase de libros a los
cuales debes acercarte sabiendo estrictamente lo que dice en la sinopsis, y si
no lees la sinopsis incluso mejor, solo déjate llevar por sus encantos y las
palabras persuasivas de esas personas a las que el libro les ha encantado, sin
embargo… si eso no te basta quizás quieras que te un par de razones por las
cuales deberías leer The Knife of Never Letting Go.
Antes que nada les diré que es LIBRE DE SPOILERS y consiste en un intento por convencerte
de que leas el libro, pero también tiene un motivo un poco más egoísta
y es liberar mis emociones y analizar el libro en detalle por lo tanto tendrá bastante información, pero me cuidaré de no dar ningún SPOILER.
Habiendo avisado….
¡Empecemos!
En primer lugar tengo
que hablar lógicamente de la trama, y en ella lo que más resalta es lo original
que es.
El libro nos presenta
una distopia en la que los humanos han tenido que dejar la tierra porque hay
muchos problemas tanto ambientales como sociales, así que un grupo de colonos
salen del planeta con la esperanza de empezar un nuevo mundo, sin embargo como
lectores no vemos todo este proceso sino que debemos adelantar un poquito más a
la segunda generación de estos colonos que llegaron a este nuevo planeta
llamado “El Nuevo Mundo” pero por supuesto algo salió mal cuando llegaron allí
y se encontraron con que había una especie alienígena viviendo allí llamados “Zulaques”
o “Spackles” en el original, y pronto inicia una guerra con estas criaturas en
las que los humanos son atacados con una serie de virus que causan que los
animales hablen más no como en las caricaturas sino que sus palabras son las
que diría un animal con cerebro de animal si pudiera hablar, cosas como
REFUGIO, COMIDA, REPRODUCCIÓN. Pero como si fuera poco el segundo virus hace
que tanto los animales como el viento y la hierba los humanos y todo el planeta
desarrollen el “Ruido” que es la representación auditiva y también visual (a
veces) de sus pensamientos *



